En la escena musical actual, donde las etiquetas de género a menudo se sienten restrictivas, emerge una banda que ha sabido fusionar magistralmente diversas influencias para crear un sonido propio y cautivador: Unto Others. Originarios de Portland, Oregon en Estados Unidos, esta banda ha logrado capturar la atención de críticos y fans por igual con su propuesta única, que transita con fluidez entre el heavy metal clásico, el speed metal, el rock gótico de los años 80 y pinceladas de post-punk. Lejos de conformarse con una sola definición, Unto Others se presenta como una fuerza sonora que desafía las convenciones, invitando a un viaje musical que evoca tanto la melancolía de The Cure y Type O Negative como la energía cruda de The Ramones y la potencia de Iron Maiden.
El sonido de Unto Others es una colisión fascinante de épocas y estilos. En su álbum “Never, Neverland“, la banda explora una paleta sonora que, si bien mantiene la contundencia del heavy metal, se ve enriquecida por guitarras limpias, melodías exuberantes y una atmósfera gótica que recuerda a leyendas como Sisters of Mercy y Fields of the Nephilim. Esta dualidad se manifiesta en canciones que transitan entre la pesadez de riffs distorsionados y la ligereza de estribillos pegadizos, creando una experiencia auditiva nostálgica y sorprendentemente moderna. La producción, aclamada por su sonido natural y analógico con toques ochenteros, realza la riqueza de las capas instrumentales, donde la batería potente, el bajo cálido y las guitarras melódicas se entrelazan para construir atmósferas envolventes.



Al frente de esta propuesta se encuentra Gabriel Franco, cuya voz se describe como única y característica. Con un estilo barítono que puede ser melancólico y casi monótono en los versos, se transforma en los coros, elevando la intensidad para entregar melodías que se quedan grabadas en la memoria. Su capacidad para equilibrar la oscuridad con ganchos pegadizos, junto con su versatilidad para alternar entre tonos graves, potentes gritos y gruñidos, lo convierten en una pieza clave del sonido e identidad de la banda. Las letras, a menudo oscuras, y melancólicas, contrastan con la energía contagiosa de la música, creando un diálogo intrigante entre la forma y el contenido.
La banda ha evolucionado desde sus inicios con el nombre de Idle Hands, un cambio motivado por cuestiones legales que, sin embargo, no ha mermado su impulso creativo. Su paso a Unto Others y su fichaje por Century Media marcan una nueva etapa, consolidando su libertad artística y su ambición por seguir explorando los límites del metal y el rock gótico. Con influencias que abarcan desde el thrash metal de Metallica y Suicidal Tendencies hasta el rock ochentero de The Cars y Duran Duran, pasando por el horror punk de The Misfits y el sonido arena rock de The Cult.
Unto Others demuestra una maestría inusual para fusionar estos elementos sin caer en la pretenciosidad.
En entrevistas, Gabriel Franco a menudo reflexiona sobre la importancia de la autenticidad y la honestidad en la música, buscando crear canciones con propósito y significado, evitando el “falso arte” de alargar composiciones sin sentido. Su enfoque en estructuras clásicas de verso-coro, ganchos memorables y una producción que prioriza la emoción sobre la complejidad técnica, junto con su fascinación por los aspectos oscuros de la experiencia humana, la lectura – más que películas de horror, inspirados en la obra de Stephen King, de quien fue asiduo lector en su veintena, definen a Unto Others como una banda que no solo suena bien, sino que da paso a una expresión artística genuina y poderosa.
Y esa honestidad es latente, pues confiesa que canta en un registro bajo simplemente porque no puede cantar alto y que, si tuviera un rango vocal más amplio, la banda probablemente tendría voces más agudas, similares a bandas como Enforcer.
Conocí a Unto Others, gracias a mi gran amigo Julio, quien mostrándome entre otros trabajos de bandas como Pagan Altar o Cirith Ungol me hizo escuchar a Idle Hands, deleitándome con su trabajo debut: “Don’t Waste Your Time” destacando “Blade and the Will”, “By Way of Kingdom” o “Can You Hear the Rain”.
A diferencia de las anterior mencionadas, Idle Hands (hoy Unto Others) no son veteranos, y aunque joven, es perfecta tributaria de ese sonido añejo ochentero, que marcó a fuego, en mi adolescencia mi gusto musical, adicionando características particulares, desde ese momento, sabía que valía la pena seguirles la pista, convirtiéndose para mí ya no solo una rara avis, sino todo un proyecto que fusiona eficazmente estilos, en principio anacrónicos , y en base a ello, haciendo cada disco distinto al anterior, expandiendo sus horizontes musicales.




El Concierto :
Llegar al show me costó una odisea, tras festejar el cumpleaños de mi hijo mayor, en un feliz pero intenso día de piscina, playa y fogata, desafiamos a un mar encrespado por corrientes cruzadas, amenazantes y resacosas de espuma amarilla, igual gocé como un niño, enfrentándome a las olas, recibiéndolas de frente, arrodillado, a pecho descubierto, remontándome a una niñez casi olvidada, en las brisas de Villa, cuando el mar era más bravío, o en Mollendo, en la aparente calma de Catarindo, que de tanto en tanto y sin aviso, una ola traicionera te revolvía como muñeco de trapo dentro de una lavadora, agotado pero feliz volvía a Lima junto a otra familia de amigos yendo a almorzar en horario de cena a un restaurante a pocas cuadras de casa, por seguridad dejé mi auto a buen recaudo y al regresar caminando, a media cuadra acababa de ocurrir un accidente, un auto había perdido el control saliéndose de la pista, pregunté al vigilante, quien sin perder mirada hacia el hecho, respondió que el auto chocó contra una palmera, aparentemente sin mayor consecuencia, mientras observo a curiosos y vecinos, arremolinándose en aceras, esquinas y balcones, y un cordón de serenos y policías en autos y motos con las circulinas encendidas acordonando el auto siniestrado, presuroso crucé la pista en dirección al auto gris y tras alzar la vista, lo que vi me dejó helado y boquiabierto: En el asiento del conductor aún permanecía sentada e inerte una señora mayor, cubierta con una manta celeste, sentí pena y vergüenza por igual por haberme inconscientemente acercado tan cerca de tamaña tragedia, un cuida carros de la iglesia, me contó que la señora había sufrido un fulminante ataque cardiaco mientras manejaba, la pobre señora tuvo en sus últimos instantes de vida, el valor y la prudencia de no chocar o arrollar a alguien, solo llegó a romper en algo la división entre pista y jardín central, cari acontecido fui a contarle a mi esposa apenas llegado al restaurant, y en ello que voy a levantar una jarra – tras estirarme para alcanzarla ,siento como estocada, un dolorosísimo y agudo punzón en la región lumbar, dejándome paralizado, torcido y con un rictus de dolor, iluso yo, creía ya haber superado mi lesión tras larga terapia, de inmediato mi esposa se dirige hacia mí, con ojos inquisidores preguntándome: “En esa condición vas a ir a tu concierto?, resignado llamo a un amigo esperando me reemplace, pero se disculpó, pues no podía, insistí llamando a otros amigos pero en vano, solo había que esperar como evolucionaba el dolor para decidir si iba o no, a las 9 PM, decido ir (desde la ventana de mi casa, veo que aún el auto seguía estacionado, tal como quedó ,con la señora aún dentro, esta vez rodeada de familiares, lamentando la pérdida de su abuelita), sabía que iban a empezar puntual pues los traía Paul Almonte, y el paisano de mi papá – uno de los primeros en cumplir puntualmente con los horarios de los conciertos, por ello, que no quería ni revisar el Whattsapp del grupo de la comunidad Crownfunding, pero si revisé el setlist de la gira, y comprobé que iban a tocar hasta veintitrés canciones, por suerte, al ser Domingo, llegué sin apuros al centro de lima y dejando el auto en una playa de estacionamiento, al caminar, en el oscuro camino hacia el Yield Rock, observo un local que parecía llevar sus buenas horas de fiesta, música y cerveza, tan abarrotado estaba de bebidos, bulliciosos, como berreantes festejantes cantando a viva voz y puño en alto música que podría llamar regional, ocupaban hasta las aceras, regando con fraganciosa aguita amarilla, aquí y allá, caminé ahora si presuroso, mientras algunas damas de la noche, en mayoría entradas en años, ofreciendo cariñosos servicios, rapidito nomas, al paso.
Al llegar al Yield Rock, sonaba la banda, cuanto hace que empezó el show? Pregunto – 20 minutos me dijo una dama, bajé presuroso la escalera y en el descanso, vi que vendían variado merchandising oficial, simpáticas camisetas de buena calidad y hasta long plays, presuroso me ubico, notando poco público, quizás rozando el centenar, en ello empieza a sonar “The Fire of Youth” y los arpeggios de la guitarra, me evocaron de inmediato al “Senderos de Traición” de Héroes del Silencio o a la canción “hace tiempo”, pronto me atrapa la atmósfera embrujante y contrastante de la canción, que sin un sonido perfecto (nunca pido ello, lo que quiero es vivir una experiencia musical real, sin artilugios) se hace presente un orgánico sonido de bajo, no tan común en el canon del metal, como agrupación, los noté conectados y compenetrados como telepáticamente, dominando ritmos, ecos, haciendo fluir los instrumentos y dominando las pausas y los silencios , dejando respirar la canción, añejarlas con el espíritu de los ochentas, mentalmente me hicieron transitar, desde la melancolía y la ensoñación de un Echo and The Bunymen a una vibrante como melódica galopada al estilo de la NWOBHM.




Allí nomas me encuentro con mis viejos amigos, de cuando heavymetalperu era foro y el facebook ni asomaba, caluroso abrazo con el maestrazo y emprendedor Carloncho, el entusiasta y cálido de trato Mosquito que siempre estrena sorprendentes camisetas old school, El doctore Estuardo (Protector), que tras su aparente seriedad y parquedad en palabras, esconde una biblioteca andante de conocimiento y Guille, más delgado y dejándose el cabello largo, estilo ochentas, macho alfa, lomo plateado jajaja, el rey del chimento metalero ,conocedor de la ultimita, recién salida del horno, calentita, un 24×7 del metal.
Noto que ya habían tocado media docena de canciones, me perdí entre ellas las melodías etéreas de “A Single Solemn Rose” el medio tiempo de “Butterfly” y sus adornos de guitarra española , la hiper melódica y algo cursi “Jackie” o la oscura y siniestra “Nightfall” deseoso estaba de oír la voz monolítica de Franco contrastada con gritos de agonía y de un hombre lobo aullándole a la luna.
“Heroin” empieza apabullante con riffs de thrash metal rápidos, blast beats implacables, sonidos de bajo furiosos y la versátil voz de Gabriel Franco que en ella incluyen gruñidos y aullidos en una atmósfera siniestra llena de ira y odio mostrando la destreza de la banda en el thrash metal y el metal gótico.
El escenario sencillo, detrás de la agrupación, el logo de la banda en letras blancas, fondo oscuro, luces rojizas y algo de humo, los músicos ataviados casi íntegramente de negro, salvo el baterista, Franco con un bivirí negro y sus clásicos lentes oscuros, ninguno de ellos vistiendo prenda alguna con logos de otras bandas, Gabriel intentando pocas palabras en español.
Con “When Will God’s Work Be Done” aquí la voz de Franco se vuelve melódica y contrasta con la letra que es oscura y provocadora, utilizando imágenes de violencia y desesperación para cuestionar la intervención divina o la justicia en el mundo, comienza con una melodía de metal gótico lenta y melancólica, caracterizada por tonos de guitarra nostálgicos, un sonido de bajo constante y patrones de batería simples, acompañados de voces sombrías y al final acelera con feroces como atractivos riffs de guitarra – muestra de la versatilidad del mexicano Sebastián Silva y los gritos desenfrenados de Franco, en “Little Bird” la letra trata sobre temas depresivos, pero la música tiene un núcleo melódico optimista y enérgico, aunque no tan buena como las anteriores .
“What I Did” es corta, dura y directa en toda su extensión, Gabriel Franco ajusta los clavijeros de su guitarra, para que suenen mejor los maravillosos acordes de “Can You Hear The Rain”, arpegios que parecen imitar gotas de lluvia y una guitarra que suena como un “fantasma” respondiendo a la voz en una dinámica de llamada y respuesta, suena muy ochentera , fluyendo entre el metal y el rock gótico, la letra trata sobre el duelo tras la pérdida de un ser querido, Sebastián Silva, en la guitarra luce pletórico y posa con su guitarra con un emocionante riff que prolonga la melodía inicial con emoción, me vienen a la cabeza, influencias de Paradise Lost, The Cure, Sisters of Mercy , Gabriel se luce en la voz, pues transmite el dolor y la pérdida en justa medida , con letras cargadas emocionalmente utilizando la lluvia como metáfora de la tristeza constante y la frialdad de la ausencia, la conexión con el público se hace latente, hay algunos que parecen hipnotizados y algunas guapas damas en primera línea embelesadas.
Hay un breve bis o descanso, Carloncho y Mosquito me presentan a otros headbangers, con un : “Te presento al célebre Frajita, el de los videos ”, le dicen a quienes saludo con un apretón de manos, uno de ellos, quien ahora es productor o promotor se llamaba “Sadus” en el prehistórico foro, Carloncho bromea que allí era recontra rojo, y que ahora es más derecha que Trump, riéndonos todos “ Frajitaaa, el de los mejores videos de Youtube, tus videos son parte de la historia concertera del Perú” me dice alguien un poco más veterano, me siento extrañamente halagado , les digo que sigo con el canal, pero con mucho menos actividad que en años mozos, igual hay más de 3,000 videos colgados , dos tercios de metal, y de verdad esos videos de hace 15 años, han envejecido mejor que yo, pues se ven y escuchan razonablemente bien, incluso para hoy.



Tras breve descanso que nos sirve para disipar mente y oídos , aparecen con “It Doesn’t Really Matter” de atmósfera oscilante entre el rock gótico , algo de post punk y heavy metal, el estribillo es fabuloso pues es infeccioso , enérgico y pegadizo, la letra evoca los amores platónicos de la juventud en medio de una voz que es tan melancólica como melódica. Se animan un poco más con “Suicide Today” que tiene influencia punk, caracterizada por el contraste entre un sonido enérgico y un mensaje lírico oscuro, pero con una intención final de esperanza ofreciendo un mensaje contradictorio de esperanza y desesperación.
Uno de los momentos más emocionantes fue “Momma Likes the Door Closed” de poderosas partes instrumentales, me viene a la cabeza Misfits y al horror punk, y es contrastante pues pasa de un punk rock metalero lleno de blast beats a un puente de bajo medio Funky que pareciera de los Red Hot Chili Peppers, no sé si por joda, porque sé que la letra es humorística, una rara mezcla de gothic punk metal y crossover thrash de alta energía, con influencias groove crossover thrash al estilo de Anthrax.
“Raigeki” trueno/rayo en japonés, de riffs que me recuerdan a la NWOBHM, inspirada en una carta Yu-Gi-Oh, franquicia multimedia japonesa que incluye manga, anime, juegos de cartas y videojuegos, de atractivo riff vintage entre el hard rock y heavy clásico, todo un homenaje a la cultura japonesa que caló fuerte en la adolescencia de muchos.
“Double Negative” es anacrónica, pues aborda el tema del suicidio de una manera ambigua y conflictiva. Parece explorar la lucha interna entre el deseo de morir y la posibilidad de encontrar consuelo o seguir adelante, todo un péndulo emocional, con un sonido melódico, enérgico y hasta optimista, esta banda es muy hábil de interpretar temas depresivos con energía, bipolaridad musical curiosa.
Llega el momento del cover en homenaje a los Ramones con “Pet Sematary”, en mi opinión gran ejecución y un acierto versionarla, la canción es potenciada, con un punteo maravilloso de Sebastian Silva, adaptándola perfectamente a un estilo gótico post Punk respetando el alma de la canción original ,Gabriel Franco se despide con un muchas gracias visiblemente emocionado, quien confesó que deseaba versionarla pues es un fan declarado de Stephen King (dice que no es fanático del cine de horror, sino más bien de los cuentos de horror de King, habiendo leído decenas de ellos, siendo inspiración en sus letras, y le entiendo, pues no hay comparación entre leer y visionar una película, que puede ser muy gráfica visualmente pero lo que hace saltar por los aires la imaginación es una buena lectura, de un artesano de las letras, leer buena literatura te da mayores herramientas de expresión de hechos, sentimientos e ideas y te amplia el vocabulario ).
Gabriel se anima a presentar a “Give me to the Night”, el público se anima al headbanging. El estribillo es infeccioso y pegadizo en extremo, haciendo alzar el puño en alto muy fuerte, es en extremo enérgica y es todo un himno , es épica y emocionante , tiene una vibra enérgica que enciende al público con un estribillo memorable que contiene la esencia de los 80 y hasta 90’s.
Otro breve Bis y con el público coreando el nombre de la banda, los norteamericanos empiezan el último tramo del show con “Dragon,Why Do You Cry” con ritmos de tempo medio y segmentos hablados ocasionales, riffs con interludio acústico y melodías del heavy metal tradicional. La letra presenta una narrativa de fantasía melancólica, centrada en un dragón antiguo y solitario, a veces criticada por cursi, tiene creo yo, ciertos altibajos que no hacen una canción del todo completa.
La siguiente los eleva al cielo : “Over Western Shores” de inicio fantástico en el bajo, gran melodía de guitarra, imaginativa como cautivadora , de ritmo excelente y , para mi es una de las mejores canciones de la banda, el coro es ochentera al mango, dieron en el clavo en casi todo.
Suenan los acordes de “I Feel Nothing”, en lo personal, es la canción que menos me gusta del EP debut, no es que sea mala, sino que las otras son mejores , es de ritmo más lento y mejora con los riffs y breves punteos de guitarra , cierran con “Cosmic Overdrive” Incluye blast beats de black metal, voz áspera y desgarrada, un final excelente, gran ritmo de batería , me recuerda en intensidad a Nightfall , bellas armonias de guitarra, fusión de black metal, heavy metal y rock alternativo, resalto a Colin Vranizan que en la batería aporta un gran sentido del ritmo, alternando entre tempos lentos para armonías y estribillos pegadizos, y acelerando para dar impulso a las secciones más enérgicas.
Termina el show , ante un escaso pero agradecido como entregado público al que ellos corresponden dibujando sonrisas mientras alargan los brazos, para hacer choque de manos o entregando hasta en las propias manos de los fans, las uñas y las hojas de setlist
Tras pocos minutos y sonando como fondo clásicos de Systers of Mercy como Marian, reaparecieron los músicos para confraternizar con los fans, y no fueron escasos minutos, departieron en ingles y hasta español (Sebastián Silva) animadamente con los pocos afortunados, hubieron los que siempre llevan material para la firma, hubieron fotos grupales, selfies, abrazos, alguna cerveza y excelente ambiente, los que se quedaron hasta el final , se tomaron un fotón que compartió Paul.




Felicito a quienes asistieron y apostaron por la propuesta musical de los de Portland, Unto Others tiene potencial de crecimiento, es una banda joven y con tan solo tres albunes de estudio y algunos EP´s gozan de plena aceptación de la crítica especializada ,han venido en plena efervescencia creativa ( algo similar cuando apostaron en traer bandas de metal progresivo o afines como Haken, Caligula’s Horse o Leprous ),distinto a la mayoría de bandas que nos visitan, cuyo prime fueron hace años o décadas, y cuyos miembros originales ya son escasos , por lo tanto, seguiremos oyendo sobre ellos, y quizás en el futuro, cuando sean algo más conocidos , visiten de nuevo nuestro lares, solos o acompañando a otra banda con más veteranía , se agradece a la producción por apostar en traer bandas no tan masivas , creativas y difíciles de encasillar, ofreciéndoles buen trato y condiciones más que aceptables, sinceramente jamás pensé que los traerían , una vez leí que Gabriel Franco respondía si en su ciudad había una escena con bandas similares a ellos , y el respondió que allá mismo se sentían como bichos raros , y es verdad, en The Metal Archives, al curiosear el listado de las bandas de Portland Oregon , y de las mas de novecientas del listado eran las únicas que se catalogaban en género como Heavy Metal/Gothic Rock. Grande Unto Others ¡










